Que bonito es mirar por la ventana y ver todos aquellos recuerdos que nos cuentan, qué caminos hemos recorrido. Nos enseñan el paisaje de donde estamos a día de hoy y nos permiten soñar con un mañana, a tu lado.
Más bonito es este paisaje si, como en esta boda, se unen personas de diversos lugares para divertirse al máximo y celebrar tan bonito amor. De aquí surge esta bonita y emotiva boda en la ermita de Santa Cristina y una vez más con el mar como fondo de pantalla, de dos increíbles personas.
Me fascinan las casualidades y eso que no creo en ellas. Pero como si fuera por destino, recuerdo como esta bonita pareja me escribía para pedirme toda la información sobre los reportajes de boda. Nos conocimos tomando un café y hablando sobre detalles, y fue entonces cuando nos dimos cuenta de algunos nexos y personas que nos unían. Será la teoría de los 6 grados? Esa que dicen que existe una cadena por la que nos separan como máximo 5 intermediarios. No lo se, pero a menudo con las bodas que realizo me ocurren muchas experiencias de este tipo que hacen que todavía sea más bonita y personal la boda.
A continuación veréis un resumen de las fotos de la boda de estas dos increíbles personas. Podéis ver más fotografías de bodas aquí