Un perezoso sol parecía no querer levantarse de la cama. Cuando planificamos una sesión bajo el agua siempre fijamos varias fechas en caso de que las condiciones climáticas no nos permitan llevar a cabo la sesión. Tras varios días de tormentas apostamos por hacer las fotos en un día del que la previsión no era 100% la ideal, pero en el que depositamos mucha confianza. De camino al lugar las dudas hacían eco en nuestra cabeza. Al llegar al lugar para nuestra sesión de fotos postboda en Girona en la cala aiguablava de begur se hizo la mágia. Un cielo radiante y anaranjado nos recibía avisandonos que en cualquier momento aparecería el sol, y así fué.
Podéis ver las fotos de la boda y el preboda de esta bonita pareja. Con esto terminamos una historia llena de amor por el mar, de amor entre ellos y llena de mucha complicidad.