Hay amores que son muy difíciles de explicar en 360 palabras. Hay personas unidas como dos polos opuestos que con tan solo mirarlos a los ojos sabes que son inseparables. Prueba de ello son dos increíbles personas que decidieron celebrarlo con una boda rústica en el Dalmau.
Es mucho el tiempo que se invierte con ilusión preparando cada uno de los detalles de una boda. Soñamos con momentos, bailes, movimientos que idealizan el mejor de nuestros días que está por llegar. Algo que hace que frente a una gran previsión de lluvia los nervios afloren con gran descontrol entre nuestras cabezas, pero si no se pierde el espíritu, la ilusión y el optimismo, el resultado es una boda con lluvia que a pesar de no haberla soñado, va a ser de ensueño. Prueba de ello es lo bonita e increíble que fue la boda de estas dos grandes personas, en la que incluso el tiempo se paró por un momento para poder disfrutar y hacer unas fotos de pareja junto a toda la increíble decoración que habían preparado en medio del bosque.
Como consejo principal a nivel personal para afrontar una boda con lluvia, es confiar plenamente en los profesionales que van a trabajar en ella. Tanto por parte del Dalmau tienen una amplia experiencia en ello, y hicieron que pese a los contratiempos del clima, reubicar la ceremonia en tiempo record para el disfrute de todos. Por mi parte tampoco es la primera ni la última de las bodas en las que lloverá, siempre voy preparado para todo lo que pueda pasar en una boda, con lo que si no perdéis la ilusión, terminaréis teniendo un increíble reportaje de bodas incluso mejor del que habíais podido imaginar.
Podéis ver otra boda realizada en este bonito entorno aquí
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